En este agregado se recoge todo aquello no imputado a las áreas de negocio. Básicamente incluye los costes de las unidades centrales con una función corporativa, determinadas dotaciones a provisiones, como las correspondientes a prejubilaciones, y aquellas otras también de carácter corporativo. Además, aglutina los activos y pasivos derivados de la gestión de los riesgos estructurales de liquidez, interés y tipo de cambio que realiza la unidad de Gestión Financiera, así como sus impactos en resultados que no sean repercutidos a las áreas de negocio vía precios de transferencia. Por último, incluye determinadas carteras y activos, con sus correspondientes resultados, cuya gestión no está vinculada a relaciones con la clientela, tales como las de Participaciones Industriales y Financieras y Gestión Inmobiliaria.
En el año 2011, el margen bruto alcanza una cifra negativa de 27 millones de euros, lo que compara con los 932 millones positivos del mismo período de 2010. Esta evolución se debe básicamente por dos factores. Por una parte, un menor margen de intereses que se explica, fundamentalmente, por el encarecimiento del coste de financiación mayorista y, por otra, por unos ROF más bajos que en el ejercicio pasado debido a la ausencia de resultados por venta de carteras y a la pérdida de valor de los activos fruto de la situación convulsa de los mercados. La partida de otros ingresos netos incorpora principalmente el cobro del dividendo de Telefónica. Por su parte, los gastos de explotación ascienden a 960 millones, consecuencia de las inversiones que se están produciendo a nivel corporativo, sobre todo en formación de la plantilla, en tecnología, en marca y en infraestructura. Lo anterior sitúa el margen neto en 987 millones negativos (+158 millones en el mismo período del año anterior).
Las pérdidas por deterioro de activos financieros detraen 392 millones, y su evolución está en línea con la de los ROF, es decir, se realizan provisiones adicionales en función del nivel de ingresos en ROF. Por su parte, el ascenso en la partida de dotaciones a provisiones y otros resultados, hasta los –1.050 millones, se debe principalmente a mayores saneamientos de inmuebles y activos recuperados. Por tanto, el resultado atribuido acumulado en 2011 es de –1.413 millones de euros (–1.072 en el mismo período de 2010).