Claves de España en el cuarto trimestre
- Contención del coste de pasivos y mejora de diferenciales.
- Proceso de desapalancamiento positivo para el gap de liquidez del área.
- Éxito del canje de participaciones preferentes por bonos convertibles.
- Estabilidad de la tasa de mora y cobertura.
El área de España incorpora los negocios bancarios y no bancarios de BBVA, en todos los segmentos que gestiona, en el país.
En el cuarto trimestre de 2011, la actividad comercial de las entidades financieras españolas ha estado muy influida por el necesario y positivo desapalancamiento crediticio en los sectores de mayor riesgo, por las crecientes tensiones de liquidez en los mercados de financiación mayorista, por la presión sobre los costes del pasivo mayorista y minorista y por el deterioro de la calidad de los activos. Además, el sistema financiero español sigue inmerso en su proceso de restructuración. Entre otros acontecimientos del trimestre, cabe destacar la intervención de Banco de Valencia y el final de la subasta de Caja del Mediterráneo (CAM), intervenida antes por el Banco de España, adjudicada a Banco de Sabadell.
Por tanto, en el marco de las crecientes tensiones de liquidez, las redes comerciales de la banca española han continuado focalizadas en la captación de recursos estables. En este sentido, sobresale en el último trimestre la colocación de pagarés entre particulares y empresas (más de 40.000 millones de euros). En cuanto a la inversión crediticia, la financiación a hogares presenta un descenso del 2,0% (dato a noviembre, último disponible) desde diciembre de 2010, retroceso este algo menor que el observado al cierre del tercer trimestre de 2011, al bajar las facturaciones del crédito hipotecario comprador en un 44,5% y las de la financiación para el consumo en un 41,9%. Más acusado se muestra el desapalancamiento en lo que respecta al colectivo de empresas, que se eleva hasta el 5,1% en el mismo horizonte temporal. En el conjunto del año, el volumen de crédito de la banca española se ha visto reducido en 61.264 millones de euros (75.397 millones desde el año 2008). En cuanto a la demanda de productos de pasivo, se ha focalizado en los depósitos y en nuevas modalidades conservadoras, como los pagarés, que han concentrado la práctica totalidad de la captación de recursos en el cuarto trimestre.
El encarecimiento de los tipos de referencia durante 2011 ha llevado a una repreciación de los precios de las nuevas operaciones de crédito. Por su parte, la renovación de los recursos estables se ha realizado a precios alineados con el nivel de referencia de dichos tipos, lo que ha supuesto una mejora del diferencial de la clientela.
En esta coyuntura, BBVA sigue consolidando su posición de liderazgo en los segmentos de hogares y de empresas, tanto en productos de activo (por ejemplo, en crédito hipotecario) como de pasivo (recursos estables), e incrementando la rentabilidad del margen de intereses (medido sobre ATM), a pesar de la reducción de las carteras de mayor riesgo y diferencial, gracias a la favorable gestión del diferencial de la clientela, que en esta área mejora en el trimestre hasta el 2,10%.
A 31-12-2011, el crédito bruto a la clientela de España, 214.156 millones de euros, registra un descenso interanual del 1,8%, inferior al del mercado (–2,5%), y su rendimiento se incrementa en 13 puntos básicos desde el último trimestre del pasado ejercicio.
Por lo que respecta a los recursos de clientes gestionados (depósitos, fondos de inversión y de pensiones, así como pagarés), alcanzan los 153.163 millones de euros, un descenso del 0,7% interanual motivado por el retroceso de los de fuera de balance, ya que los recursos estables en balance (incluidos los pagarés y excluidas las CTA y otros saldos relacionados con mercados), que totalizan 109.358 millones a 31-12-2011, suben un 3,4% en los últimos doce meses. Por tanto, el mencionado proceso de desapalancamiento financiero, que se considera necesario y positivo para la economía del país, junto con la favorable evolución de este tipo de recursos, tienen un claro impacto positivo en el gap de liquidez del área. Al respecto, cabe mencionar que BBVA consigue cerrar el año con una significativa ganancia de cuota de mercado de 21 puntos básicos (desde diciembre de 2010 hasta noviembre de 2011, último dato disponible) en pasivos transaccionales de hogares y empresas hasta el 9,6%. Y en pagarés, la cuota de mercado del Grupo en su captación, iniciada con fuerza desde septiembre por las redes comerciales, se eleva al 8,4% (último dato a diciembre).
En recursos fuera de balance, el Grupo, con una cuota del 15,3%, gestiona en España 19.598 millones de euros en fondos de inversión. BBVA reduce el patrimonio gestionado en un 3,1% en los últimos tres meses, una disminución que sigue siendo inferior a la registrada por el conjunto del mercado dado el mayor peso de los productos más conservadores ofertados por el Banco. En cuanto a los fondos de pensiones, la gestora de BBVA se mantiene como la primera de España, con una cuota del 18,7% (dato de septiembre) y un patrimonio que sube un 2,9% en el último trimestre hasta alcanzar los 17.224 millones.
Entre septiembre y octubre de 2011, por segunda vez en el año, el “dividendo opción” ha facilitado a los accionistas la posibilidad de recibir su remuneración en acciones. El grado de respuesta ha sido muy satisfactorio, ya que un 91% de los depositantes de acciones en BBVA han optado por una fórmula distinta al cobro del dividendo en efectivo. Por otro lado, hay también que resaltar que durante el mes de diciembre BBVA ha cerrado con éxito el canje de participaciones preferentes por bonos obligatoriamente convertibles en acciones de BBVA. Dicho canje ha sido suscrito por el 98,7% de los inversores, lo que ha supuesto un total de 3.430 millones de euros. El elevado porcentaje de éxito de estas y otras acciones demuestran la gran capilaridad de la red de BBVA, la confianza que los clientes tienen en la Entidad y el compromiso mutuo existente entre ellos y el Banco.
La estabilización de la cifra trimestral del margen de intereses y del resto de ingresos, el elevado grado de eficiencia y las ventajas competitivas respecto al sector en términos de calidad de los activos han marcado los resultados del área en 2011.
La repreciación del crédito, el mayor peso del pasivo transaccional, el alto porcentaje de renovación de las imposiciones a plazo a precios ajustados al grado de vinculación del cliente y la discriminación del riesgo han supuesto, entre otros factores, que el margen de intereses del año alcance los 4.399 millones de euros, con una cifra trimestral muy estabilizada (en el cuarto trimestre se sitúa en los 1.091 millones). Todo ello a pesar de un segundo semestre caracterizado por el encarecimiento de la financiación mayorista y la pérdida de valor de los activos derivada de las dificultades de los mercados.
Por su parte, las comisiones del cuarto trimestre, 332 millones de euros, se han mantenido estables en un entorno de presión derivada del comportamiento de los mercados financieros sobre las ligadas a los fondos de inversión, del menor volumen de operaciones de fusiones y adquisiciones en el segmento de empresas y de las rebajas asociadas a la mayor vinculación de la clientela. La cifra de las comisiones obtenida en el ejercicio totaliza 1.468 millones de euros, lo que representa más del 23% de los ingresos recurrentes (margen bruto menos ROF). Además, destaca el favorable comportamiento de los ingresos asociados a seguros, 339 millones de euros (+3,1% interanual) gracias, entre otros factores, a las ganancias de cuota de mercado que BBVA consigue en las principales líneas de actividad de este negocio. Por su parte, los ROF continúan muy marcados por la evolución negativa de los mercados financieros. Todo lo anterior determina un margen bruto acumulado de 6.357 millones de euros (7.055 un año antes).
BBVA muestra también como ventaja competitiva un elevado grado de eficiencia (44,1%) gracias a la contención de los gastos de explotación, que se reducen con respecto al año anterior en un 0,5%, a pesar de que, a diferencia de sus competidores, el número de oficinas prácticamente se mantiene estable. Además, los principales índices de productividad muestran avances, por lo que BBVA abre un gap a su favor frente al sistema en este sentido. Todo ello es el resultado de la gestión adecuada y eficiente de los diversos canales de distribución.
En definitiva, el margen neto en 2011 alcanza los 3.556 millones de euros (4.240 millones en 2010), lo que pone de manifiesto, por un lado, la resistencia de los resultados recurrentes de BBVA en un ejercicio de crecientes dificultades económicas y financieras y, por otro, la holgura a la hora atender las necesidades de saneamiento en el mercado doméstico, con unas pérdidas por deterioro de activos financieros de 1.711 millones, es decir, el 48% del margen neto.
Otra ventaja competitiva con respecto a su sector es la calidad del riesgo de BBVA en España, con una tasa de mora muy estable, del 4,8% a 31-12-2011, nivel claramente inferior al 7,5% de la del mercado. En el área, el deterioro de los activos en el año ha sido prácticamente inexistente, mientras que el experimentado por el sistema ha alcanzado los 179 puntos básicos. Por su parte, la cobertura mejora con respecto al trimestre anterior para cerrar en los mismos niveles del año previo, un 44%. La práctica estabilidad del volumen de activos en dificultad se debe a la moderación de las entradas, junto a un incremento de las recuperaciones.
La ausencia de extraordinarios, frente a los 249 millones del pasado ejercicio, determina un descenso del beneficio del área del 39,5% interanual hasta los 1.363 millones.
Por lo que se refiere a la exposición crediticia en el sector promotor en España a 31-12-2011, continúa bajando y se sitúa en los 14.158 millones de euros, es decir, 2.450 millones de euros menos que al cierre del ejercicio 2010. De ellos, casi el 49% corresponde a edificios terminados, un 17% a construcciones en curso y un 26% a suelo. De este importe, 5.795 millones son créditos dudosos y subestándar, cifra inferior a la de hace tres meses (6.024 millones), y a la de hace un año (5.924). El valor de las garantías del riesgo promotor, con las tasaciones actualizadas, asciende a 19.288 millones de euros, lo que supone un LTV medio del 73%, cubriendo ampliamente el valor de la cartera. Adicionalmente, se disponen de provisiones específicas y genéricas que suponen el 77% del saldo dudoso más subestándar y el 92% de la base provisionable total (exceso del valor sobre las garantías tras la aplicación de los coeficientes regulatorios que entraron en vigor con la Circular 3/2010 del Banco de España). Por otra parte, BBVA mantiene un total de 5.101 millones de euros en activos inmobiliarios a valor bruto contable procedentes de financiaciones a empresas. Dichos inmuebles tienen una cobertura media del 34,1%. Cabe destacar que la cobertura del suelo adjudicado asciende a 37,5%. De este suelo adjudicado, el 52% es urbanizado, el 45% urbanizable y únicamente el 2% corresponde a suelo rústico.