Esta unidad gestiona el negocio llevado a cabo con grandes corporaciones y grupos multinacionales en el mercado doméstico, a través de Corporate and Investment Banking, y la actividad realizada por Global Markets en el mismo ámbito geográfico, con sus mesas de tesorería y distribución. Se trata de una base de clientela con negocios diversificados y altos flujos de caja procedentes de otros países, a la que BBVA ofrece una completa gama de productos y servicios y el apoyo de su extensa presencia internacional.
En España, Wholesale Banking gestiona a cierre del ejercicio una inversión crediticia de 23.339 millones de euros y unos recursos de clientes en balance (sin CTA) de 9.903 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 7,2% y del 18,3%, respectivamente, frente al cierre del ejercicio anterior. Esta unidad sigue muy focalizada en aquellos clientes de mayor vinculación, rentabilidad y calidad crediticia.
Desde el punto de vista de resultados, lo más relevante se resume a continuación:
- Resistencia de los ingresos de carácter recurrente de la unidad (margen de intereses más comisiones), que en el acumulado se sitúan en niveles muy similares a los del mismo período de 2010, 945 millones de euros. Concretamente, en C&IB estos ingresos avanzan un 3,3% en los últimos doce meses.
- La coyuntura del período, la baja actividad y la caída de los precios de los activos en general, explican el ROF negativo del ejercicio, si bien es menos negativo que en el acumulado de 2010.
- Por tanto, el margen bruto se sitúa en 921 millones de euros, un 1,3% por debajo del cierre 2010. No obstante, cabe destacar el favorable comportamiento del margen bruto en la unidad de C&IB, que se incrementa un 7,2% interanual, y la positiva trayectoria de los ingresos de clientes en Global Markets, especialmente en aquellos negocios que son estratégicos para la unidad, como el de crédito.
- Crecimiento interanual de los gastos de explotación del 8,0%, sustentado en el proceso inversor puesto en marcha y ya comentado en trimestres previos, lo que determina un margen neto de 532 millones (–7,2% interanual).
- Estabilidad de las pérdidas por deterioro de activos financieros, por lo que el beneficio atribuido acumulado al cierre de 2011 totaliza 363 millones de euros (397 millones al cierre de 2010).