La unidad de Gestión Financiera gestiona las posiciones estructurales de tipo de interés y de tipo de cambio, la liquidez global y los recursos propios del Grupo.
La gestión de la liquidez tiene por objetivo financiar el crecimiento recurrente del negocio bancario en condiciones adecuadas de plazo y coste, a través de una amplia gama de instrumentos que permiten acceder a un gran número de fuentes de financiación alternativa. Un principio básico de BBVA en la gestión de la liquidez del Grupo sigue siendo el fomento de la autonomía financiera de sus filiales bancarias en América. Con ello se garantiza la adecuada transmisión del coste de liquidez al proceso de formación de precios y al crecimiento sostenible de la actividad crediticia.
Durante el primer trimestre de 2012, los mercados de financiación mayorista a corto y largo plazo se han visto condicionados por la segunda subasta de liquidez a largo plazo realizada por el BCE el pasado 29 de febrero. El éxito de esta actuación queda reflejado en su alto uso, tanto en cantidad como en número de participantes. Lo anterior, además, ha permitido una relajación de las primas de riesgo de los países periféricos, una apertura de los mercados de financiación de deuda senior a medio y largo plazo y un comportamiento positivo de los de corto plazo, estos últimos condicionados por la abundancia de liquidez fruto de las ya comentadas inyecciones de liquidez. En este sentido, la facilidad depósito del BCE muestra un elevado saldo a 30 de marzo de 2012: 778.702 millones de euros. Este tono positivo de los mercados de financiación a medio plazo ha evolucionado hacia una situación más negativa a finales del trimestre, consecuencia del deterioro de las perspectivas económicas para Europa y de algunas dudas sobre el grado de ajuste que es necesario en los países periféricos.
En este entorno, BBVA ha llevado a cabo, con gran éxito, una emisión de deuda senior por importe de 2.000 millones de euros y con un coste de midswap más 193 puntos básicos. En conclusión, la política de anticipación de BBVA en la gestión de su liquidez, su modelo de negocio retail, el menor volumen de vencimientos frente a sus equivalentes y el tamaño más reducido de sus activos le otorgan una ventaja comparativa con respecto a sus peers europeos. Además, la favorable evolución en todas las geografías del peso de los depósitos minoristas dentro del pasivo del balance continúa permitiendo al Grupo, aparte de reforzar su posición de liquidez, seguir mejorando su estructura de financiación.
La gestión de capital en el Banco persigue el cumplimiento de un doble objetivo: conservar un nivel de capitalización acorde con los objetivos de negocio en todos los países en los que opera y, al mismo tiempo, maximizar la rentabilidad de los recursos de los accionistas a través de la asignación eficiente del capital a las distintas unidades, la buena gestión del balance y la utilización, en las proporciones adecuadas, de los diversos instrumentos que forman la base de recursos propios: acciones, participaciones preferentes y deuda subordinada.
Durante el primer trimestre de este ejercicio, BBVA ha vuelto a aprobar en su Junta General el “dividendo opción”, lo que permite a sus accionistas disponer de una más amplia instrumentación de la retribución de sus acciones. Este mecanismo posibilita, además, el ahorro de capital a través de una mayor retención del resultado del ejercicio en curso.
Adicionalmente, el 30 de marzo finalizó el período de conversión voluntaria de los bonos subordinados obligatoriamente convertibles, que fueron emitidos en diciembre de 2011 producto del canje de los tramos minoristas de las participaciones preferentes. Un 27,84% del importe total de la emisión (3.430 millones de euros) ha acudido a la conversión, emitiéndose como resultado 158 millones de nuevas acciones (un 3,2% sobre las acciones totales del Grupo). En conclusión, los actuales niveles de capitalización permiten el adecuado cumplimiento, por parte del Banco, de todos sus objetivos de capital.
La gestión del riesgo de tipo de cambio de las inversiones de BBVA a largo plazo, derivado fundamentalmente de sus franquicias en América, tiene como finalidad preservar los ratios de capital del Grupo y otorgar estabilidad a la cuenta de resultados.
Durante el primer trimestre del año, BBVA ha mantenido una política activa de cobertura de sus inversiones en México, Chile, Perú y el área dólar, con una cobertura agregada próxima al 50%. A estas coberturas, realizadas a nivel corporativo, se añaden las posiciones en dólares que localmente mantienen algunos de los bancos filiales.
También se gestiona el riesgo de tipo de cambio de los resultados esperados en América correspondientes al ejercicio 2012. En este sentido, el impacto de las variaciones de los tipos de cambio en el trimestre ha sido neutral en la cuenta de resultados y ligeramente positivo en ratios de capital.
Para el conjunto del ejercicio 2012 se mantendrá la misma política de prudencia y anticipación en la gestión del riesgo de cambio, tanto desde el punto de vista de sus efectos en ratios de capital como en cuenta de resultados.
La unidad gestiona también el riesgo estructural de tipo de interés del balance del Grupo con el objetivo de mantener un crecimiento sostenido del margen de intereses a corto y medio plazo, con independencia del movimiento de los tipos de interés.
Durante el primer trimestre de 2012, los resultados de esta gestión han sido satisfactorios, habiéndose mantenido estrategias de riesgo muy limitado en Europa, Estados Unidos y México. Esta gestión se realiza tanto con derivados de cobertura (cap, floor, swap, fras) como con instrumentos de balance (bonos de gobierno de máxima calidad crediticia y liquidez).