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Entorno económico

Desaceleración de la economía mundial en 2011 en un entorno de alta incertidumbre

En 2011 la economía global ha sufrido una moderada desaceleración en un año caracterizado por la incertidumbre generada por la evolución de los mercados financieros, en especial de los de deuda pública europea. Así, en 2011 el PIB mundial se ha situado ligeramente por debajo del 4%, un punto porcentual menos que en 2010. Aunque el crecimiento en 2011 todavía puede calificarse como sólido, lo cierto es que la desaceleración se ha dejado notar con distinta intensidad en las diferentes regiones. La mayor aportación ha continuado procediendo de los países emergentes.

Los avances y retrocesos en la resolución de la crisis de deuda en Europa han centrado la atención

La economía mundial en 2011 se ha movido al ritmo de los acontecimientos en Europa, tanto en lo referente a los progresos de la consolidación fiscal como en lo relacionado a los cambios en las estructuras de gobernanza de la zona euro. Las dificultades para generar avances adecuados en ambos factores están detrás de la intensificación del contagio de las tensiones financieras experimentadas a lo largo del año.

En primer lugar, hacia países de la periferia europea no sometidos a programas de rescate, como Italia y España, que precisaron de intervenciones puntuales en los mercados por parte del Banco Central Europeo (BCE). En segundo lugar, las tensiones financieras también se extendieron a ciertos segmentos del sistema financiero que se vio afectado por planes de recapitalización puestos en marcha por las autoridades europeas. Finalmente, las propias dudas sobre la capacidad de resolución de la crisis por parte de los gobiernos de la zona llevó a que incluso países centrales de Europa con finanzas sólidas se vieran afectados por dichas tensiones. Las sucesivas cumbres europeas que han tenido lugar a lo largo de 2011 apenas han servido para disipar la incertidumbre, si bien se han dado progresos tanto en la armonización fiscal como en la gobernanza de la zona euro. En este contexto, la economía europea en su conjunto ha mantenido un ritmo de crecimiento débil, un 1,5%, si bien con una elevada desaceleración a finales del ejercicio y con una evolución muy heterogénea por países. Además, tras un movimiento precoz al alza, el BCE inició una senda de bajada de tipos en respuesta al aumento de los riesgos en la zona euro.

En el caso concreto de la economía española, ésta continúa inmersa en sus ajustes de forma que el crecimiento en 2011 se ha situado unas décimas por debajo del 1%, con una senda de progresiva desaceleración a medida que iba transcurriendo el año. Sin embargo, algunos de estos ajustes progresan a buen ritmo. La consolidación fiscal continúa, aunque con cierta desviación del objetivo en 2011, y la competitividad está aumentando de manera significativa, lo que se está traduciendo en un importante ascenso de las exportaciones.

Estados Unidos muestra una debilidad cíclica mayor de lo esperado, con importantes retos en política fiscal

Estados Unidos sorprendió con datos que apuntaban a una recuperación que perdía fuerza con rapidez, si bien en la parte final de 2011 esta tendencia ha sido contrarrestada parcialmente. En definitiva, el crecimiento se ha desacelerado en 2011 hasta el entorno del 1,7% (3% en 2010). La política fiscal también ha sido un foco central en el ejercicio, ante las dificultades de las autoridades para articular un plan equilibrado entre la necesidad de dar soporte a la actividad en el corto plazo y de afrontar un proceso de consolidación creíble en el largo plazo.

Las economías emergentes se dirigen hacia un aterrizaje suave, a pesar de la incertidumbre global

Pese a la desaceleración de la actividad de las economías avanzadas, las emergentes continúan con un patrón de crecimiento sólido, pero hacia niveles más sostenibles, en especial por la fortaleza de la demanda interna. Sin embargo, el aumento de la aversión global al riesgo se ha trasladado también a los mercados emergentes, lo que se ha reflejado en menores flujos de entrada de capitales, descensos en los mercados de valores y tensiones cambiarias.

En este contexto, la actividad económica en México muestra variaciones positivas pero con tendencia de moderación, de forma que en 2011 el crecimiento se estima en una décima por debajo del 4%. A su vez, la inflación media se ha mantenido en el entorno del 3,4%, lo que ha permitido que el Banco de México envíe mensajes más acomodaticios en cuanto a la política monetaria. El elevado grado de apertura de la economía mexicana hace que la desaceleración global tenga su efecto local, pero esto ha sido compensado principalmente por mejoras de la competitividad en algunos sectores manufactureros y por unas propicias condiciones de financiación.

En América del Sur la desaceleración global está haciendo que, en la parte final de 2011, el ritmo de crecimiento se haya empezado a suavizar y se haya asistido a un aumento de las primas de riesgo, a descensos de los precios de las materias primas, a retrocesos en los índices bursátiles y, con todo ello, a un cierto debilitamiento de gran parte de las monedas de la región. Lo anterior ha hecho que la mayoría de los bancos centrales de la zona intervengan para mitigar (o incluso eliminar) la depreciación de las monedas. Aun así, en el conjunto del año, el crecimiento económico ha sido sólido y se ha situado en el entorno del 4,4%, casi dos puntos menos que en 2010.

El avance del PIB en China se ha moderado tras los esfuerzos llevados a cabo por evitar el recalentamiento. La demanda interna y la producción se mantienen fuertes y el ritmo de la desaceleración ha seguido el compás de un aterrizaje suave. Sin embargo, los obstáculos provenientes del exterior han ido en aumento y la demanda externa está más débil. La inflación se está moderando, aunque parte de niveles muy altos. Lo anterior, junto con unos riesgos bajistas en aumento, está repercutiendo en la puesta en marcha de una combinación de políticas de apoyo al crecimiento. De esta forma, en 2011 el crecimiento de la economía china se ha situado por encima del 9% (+10,4% en 2010).

Por último, Turquía se ha visto más expuesta a fases de contagio financiero desde Europa, con un menor ritmo de entrada de capitales, descensos en las bolsas y depreciación de la lira, lo que ha obligado a intervenciones del Banco Central. Aún así, la economía crece con fuerza (8,5% en 2011) y la inflación, aunque todavía elevada, ha descendido hasta el 6,7% (8,6% en 2010).

En el mercado de divisas, el euro se ha apreciado significativamente frente al dólar durante la primera mitad del año por la ampliación del diferencial de los tipos de interés. Ello ha sido debido a los distintos enfoques de política monetaria adoptados por el BCE (preventivo y concentrado en los riesgos alcistas sobre la inflación) y la Reserva Federal –Fed– (apoyando la recuperación y focalizado en los riesgos sobre el crecimiento). No obstante, la intensificación de la crisis de deuda europea lo debilitó en la segunda mitad del ejercicio. Con todo, en el promedio anual, el dólar se ha depreciado un 4,7% frente al euro. La combinación de fortaleza del euro y moderada fortaleza de las divisas de emergentes frente al dólar se ha traducido en un comportamiento, en conjunto, desfavorable de las monedas con mayor peso en los estados financieros de BBVA. En consecuencia, el efecto del tipo de cambio en la comparación interanual de los resultados es negativo. En cuanto a la evolución de los tipos de cambio finales, el dólar se ha apreciado frente al euro un 3,3% en los últimos doce meses, del mismo modo que también lo han hecho el peso colombiano (+1,8%), el nuevo sol peruano (+7,6%) y el bolívar fuerte venezolano (+3,3%). En cambio, los pesos mexicano, argentino y chileno se han depreciado. En conclusión, el efecto de las divisas también es negativo en las masas de balance y de actividad. Para 2012 se prevé que el dólar se aprecie frente al euro y que las divisas de los países emergentes tengan espacio de apreciación frente a la moneda estadounidense.

La incertidumbre lastra las previsiones para 2012

La lentitud en la resolución de la crisis de deuda europea implica un ajuste a la baja de las previsiones para 2012, especialmente en las de las economías desarrolladas. Además, las peores condiciones externas representan un lastre para las economías emergentes. En un escenario de paulatina resolución de la crisis de deuda, la economía mundial podría avanzar hasta el entorno del 3,5%, algo por debajo del crecimiento observado en 2011. Nuevamente, el crecimiento será muy heterogéneo por regiones. Asia emergente será en 2012 el motor de la economía mundial. En China el PIB apenas se desacelerará unas décimas, pero todavía crecerá por encima del 8%, mientras que el resto de Asia emergente se mantendrá en el entorno del 4%. Latinoamérica, por el contrario, bajará unas décimas adicionales y su tasa de incremento se situará por debajo del 4%. En Turquía, el retroceso podría ser algo más acusado, con un PIB ascendiendo alrededor del 2%. México todavía crecerá por encima del 3% en 2012. Sin duda, son las economías avanzadas las más perjudicadas en las previsiones. En este sentido, la zona euro se estima que tenga una contracción del 0,5% y, por ende, la economía española (–1,3%). Por último, en Estados Unidos el PIB subirá un 2,3%, unas décimas más que en 2011, pero igualmente por debajo del crecimiento potencial de esta economía. En cualquier caso, en todas las economías el balance de riesgos está sesgado a la baja y las implicaciones de un recrudecimiento de la crisis de deuda europea podrían ser severas.

Tipos de interés

(Medias anuales y trimestrales)


Año 2011 2011 Año 2010 2010

4o Trim. 3er Trim. 2o Trim. 1er Trim. 4o Trim. 3er Trim. 2o Trim. 1er Trim.
Tipo oficial BCE 1,25 1,28 1,50 1,25 1,00 1,00 1,00 1,00 1,00 1,00
Euribor 3 meses 1,39 1,49 1,54 1,44 1,10 0,81 1,02 0,87 0,69 0,66
Euribor 1 año 2,01 2,05 2,11 2,13 1,74 1,35 1,52 1,40 1,25 1,22
Tasas fondos federales EEUU 0,25 0,25 0,25 0,25 0,25 0,25 0,25 0,25 0,25 0,25
TIIE (México) 4,82 4,80 4,81 4,85 4,85 4,91 4,87 4,91 4,94 4,92
Tipos de cambio

(Expresados en divisa/euro)


Cambios finales Cambios medios

31-12-11 Δ% sobre
31-12-10
31-12-10 Δ% sobre
31-12-09
2011 Δ% sobre
2010
2010 Δ% sobre
2009
Peso mexicano 18,0512 (8,3) 16,5475 4,8 17,2906 (3,2) 16,7372 8,7
Dólar estadounidense 1,2939 3,3 1,3362 11,3 1,3916 (4,7) 1,3257 0,2
Peso argentino 5,5679 (1,5) 5,4851 (0,2) 5,7467 (8,3) 5,2686 (8,4)
Peso chileno 674,76 (7,3) 625,39 8,3 672,04 0,5 675,68 15,7
Peso colombiano 2.512,56 1,8 2.557,54 17,1 2.570,69 (2,0) 2.518,89 15,8
Nuevo sol peruano 3,4890 7,6 3,7528 19,3 3,8323 (2,3) 3,7448 9,3
Bolívar fuerte venezolano 5,5569 3,3 5,7385 (44,3) 5,9765 (5,9) 5,6217 (49,9)
Lira turca 2,4432 (15,3) 2,0694 (11,8) 2,3383 (14,6) 1,9965 (7,5)
Yuan chino 8,1588 8,1 8,8220 20,5 8,9932 (0,2) 8,9713 5,9
Crecimiento del PIB mundial

(Porcentaje de crecimiento real)


2011 2012 e
Global 3,9 3,5
Zona euro 1,5 (0,5)
España 0,7 (1,3)
Estados Unidos 1,7 2,3
México 3,9 3,3
Latinoamérica 4,4 3,6
China 9,2 8,3
Turquía 8,5 1,9
Fuente: BBVA Research.
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